En una investigación que realicé para la cátedra durante las vacaciones de invierno de este año lectivo, pude determinar que en la ciudad de Balcarce, provincia de Buenos Aires, es muy bajo el nivel de deserción escolar, ya que, los colegios e inspectores junto a los equipos de orientación escolar dedican mucho tiempo en los chicos que presentan problemas, y que por alguna razón quieren dejar el estudio.
El ausentismo reiterado en la primaria se comienza a ver a partir de sexto año aproximadamente hasta el sexto año del secundario, que es la franja obligatoria. Cuando un preceptor detecta que un alumno tiene más de 5 inasistencias, le informa al equipo de orientación escolar, quien se va a encargar de realizar la visita domiciliaria correspondiente, si no logran obtener un resultado positivo recurren a la inspectora de psicología, quien va a proceder a enviar un equipo de inclusión distrital, que se dedica a realizar un refuerzo e ir nuevamente al domicilio de dicho alumno para obligar a los padres a que envíen a su hijo al colegio, porque es el derecho que tiene el alumno de asistir a la institución. Si este procedimiento no tiene éxito, se procede a realizar la denuncia al servicio local de promoción y protección del derecho del niño para que ellos en calidad de Estado hagan las citaciones correspondientes para concientizar al padre de que el hijo tiene que volver al colegio porque es obligación que culmine sus estudios secundarios.
El género que más desierta es el masculino, ya que, el hombre es el que generalmente deja de estudiar, para comenzar a trabajar y así ayudar a su familia económicamente. Las mujeres también desertan pero en un porcentaje inferior.
Además del trabajo, otro factor que incide en el adolescente para que quiera abandonar los estudios son los problemas familiares, donde se percibe falta de control, falta de acompañamiento por distintos motivos, lo cual hace que los chicos aprovechen esa situación para dejar de hacer lo que no les gusta.
A su vez, hay programas especiales alternativos para que los adolescentes puedan volver al colegio, contemplando las situaciones de cada alumno, donde realizan menos horas de estudio pero más intensivo, para que eso les permita asistir al colegio y al mismo tiempo pueda realizar su trabajo sin que tenga que elegir entre una cosa u otra.
En el siguiente gráfico se puede observar en porcentaje la deserción escolar de dicha ciudad.
Información brindada por la Inspectora de Psicología, Juana Benitez.